Gibraltar es, metafóricamente hablando, una pequeña isla en Andalucía ya que pertenece al Reino Unido. Tiene una superficie de cercana a los 7 km², unos 29.000 habitantes y unos 250 monos en el peñón. Es un sitio de visita obligada, tanto por las vistas desde el peñón (en inglés The Rock), por las compras (infinidad de tiendas de tecnología a buen precio) o por ver a personas típicas inglesas hablando en andaluz (o andaluces con perfecto acento británico). Como estamos hablando del Imperio Británico, la niebla casi siempre viene a saludar. Tras pasar la frontera, tenemos que cruzar las pistas del pequeño aeropuerto gibraltareño para, después de andar unos 5 minutos, llegar a la calle principal (en inglés Main Street). No tiene pérdida, solo tienes que seguir a la gente; todos vamos al mismo lugar. En esta calle, se encuentran casi todas las tiendas: desde tiendas de informática, de fotografía, joyerías o, incluso, un Marks&Spencer. En general, todo bastante bien de precio. Para subir al peñón de Gibraltar usamos el teleférico (en inglés Cable Car). Además del ticket sencillo de i/v, hay otros tickets que añaden diferentes excursiones por el peñón. La zona interesante del peñón se encuentra en el norte (con vistas a Gibraltar), pero decidimos comenzar yendo a dar una vuelta hacia el sur, donde podemos ver tierras africanas en días despejados. Y después de ver la zona sur del peñón, nos movimos hacía la zona norte. Las vistas de Gibraltar desde el mirador del peñón son increíbles…¡De las que dejan con la boca abierta! Allí también podemos tener la primera “toma de contacto” con los macacos de Gibraltar, que son, sin ningún tipo de duda, los reyes del lugar. Los monos campan a sus anchas, están totalmente en libertad y es curioso ver como todos los turistas vamos detrás de ellos en busca de una foto o, simplemente, intentando jugar con ellos.

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